Primero echaron a un camarógrafo, pero a mi no me importó, porque en los hechos… yo no soy camarógrafo.
Después echaron a un locutor, pero a mí tampoco me importó, total… yo no soy locutor.
Cuando despidieron a un comunicador social, a mi no me importó y me quedé callado, porque… yo no soy comunicador.
Después desvincularon a un sonidista, pero a mi no me importó, porque honestamente… yo no soy sonidista.
Cuando echaron a un controlador de radio, a mi no me interesó, porque yo no soy controlador de radio.
Después despidieron a un periodista, pero a mi no me llamó la atención, porque total… yo no soy periodista.
Después despidieron a un presentador de festivales, pero en verdad a mi no me interesó y hasta lo justifiqué, porque en realidad… yo nunca he sido presentador de festivales.
Después despidieron a un colega de trabajo cuyo nombre no recuerdo, pero en realidad… yo aplaudí el despido, para que se cague el gueón…
Ahora me despidieron a mí… pero ya es demasiado tarde… porque ninguno de los demás se va a acordar ni a interesar en mi despido…







Creó que era hora que Daniel Ruiz pueda descanzar en paz. El marco una època en las comunicaciones. ahora depende de nosotros seguir informando, educando y entreteniendo a la comunidad. Creó que la decisión de la Radio Polar es acertada. Señor Daniel Ruiz, su paso por esta tierra será difícil de olvidar, especialmente entre los comunicadores… así que descance en Paz… Usted se lo merece.